Gorillaz México y Latinoamérica Foro

Geek Domains
Gorillaz México y Latinoamérica Foro » Fan-Fiction
La melancolía de un desgraciado.

Responder
Autor Mensaje
CruzCrew
nuev@
avatar

Reg.: 02 Jul 2014
starstarstar

Mensajes: 19
Género: Masculino
Ubicación: Feel Good Inc.
Venezuela


#1 Escribió el primer mensaje de este tema Publicado: Mar Abr 05, 2016 7:21 pm - Título del mensaje: La melancolía de un desgraciado. Responder citando

Género: Drama. Psicológico. Acción. Romance
Estado: Continúa.


ANTES DE LEER:

Este es mi primer fanfiction. Empecé a hacerlo para poder ir retomando la costumbre de la escritura, por lo que espero poder crear un contenido que satisfaga a la audiencia.

Se basará en una realidad alternativa, en la que los miembros de Gorillaz son mucho más jóvenes que en la historia original. Algunos enfoques y características de la historia cambiarán, pero no pretendo quitar de lado el factor 'Gorillaz', que es lo que hace interesante hacer FF de estos personajes.

No recomiendo este Fanfiction para personas que no toleren el lenguaje explícito. Está hecho con lenguaje y situaciones aptas para mayores de 18 años.

___________________________________________________________


Summary: Stuart Pot se adentra en el mundo de la violencia juvenil entre institutos de la zona de Southend-On-Sea, fuera o no su elección, deberá aceptarlo mientras se ocupa de sus propios problemas familiares. Deberá decidir si dejarse llevar por la euforia de la violencia o encontrar esa paz que ha estado anhelando.

___________________________________________________________



El camino por el que transcurro no posee luz u oscuridad, calor o frío, carece de soledad, más no posee compañía.




Essex, un condado inglés de climas variantes, donde las épocas de frío azotan la vida de los desamparados debido a la brisa marina que venía de la costa. Y las olas de calor, que podían acabar con la vida de los ancianos que no soportan los turbulentos climas que el continente provee a sus habitantes. Dividido entre distritos, nuestra historia se enfoca en el distrito de Southend-On-Sea. Un distrito costero de autoridad unitaria, que se encuentra dentro del condado.

En Enero del año 1988 fue inaugurado el instituto Earls Hall High School en la Carlton Avenue, el cual fue construido junto a la escuela primaria bajo el mismo nombre. Sobre los escombros de lo que fue un complejo residencial clausurado por ser un conocido antro para la venta de estupefacientes; siendo un peligro para la salud de los estudiantes de la primaria y residentes de la zona. Esta escuela se creó con el fin de reformar estudiantes problemáticos de diversos institutos e incluso de aquellos que se graduaran de primaria teniendo un comportamiento conflictivo. Sin embargo, con el pasar de los años, los estudiantes se mezclaron entre los transferidos y regulares, los cuales fueron inscritos en el instituto por los bajos costos del mismo, la cercanía del hogar del alumno, o por el hecho de que no se necesitaba un alto nivel académico para la aceptación del estudiantado.

Sin parecer importar el hecho de que el instituto haya aumentado su calidad de estudiantes, y decrecido el número de estudiantes problemáticos, no significa que fuera el paraíso perfecto para los estudiantes. Los estudiantes problema se juntaban en grupos, creciendo las riñas con el pasar de los años, incluso, algunos estudiantes 'normales' se unían a estos grupos, con el mero hecho de hacerse notar, de querer ser populares. Solo había una norma, nadie la impuso, pero todos la entendían. Los grupos se unirían en uno solo cuando hubiera problemas con escuelas vecinas, lo cual sucedía bastante a menudo con Southend High School For Boys, la cual, como el nombre lo indica, era una escuela para hombres. Los problemas no se limitaban a dicha escuela, puesto que también había ciertas rivalidades entre la Earls High y la Chad High School, aunque no eran tan regulares ya que el número de estudiantes problemáticos de Chad High era mínimo en comparación a las otras dos.

Algo en común entre las tres escuelas, es que al estar ubicadas prácticamente en la misma zona, casi todos los estudiantes se conocían. Eran vecinos, familiares, incluso amistades que dejaban todo de lado a la hora de representar a su instituto en las calles de Southend.

El programa de transferencia de estudiantes problemáticos seguía vigente a pesar de que la regularidad había decrecido.

________________________________________________________________________


Capítulo 1: Cicatrices


01 de Septiembre año 2003

El otoño golpeaba Essex con antelación este año. El día comenzó con un clima frío, de nubes grises y un fuerte viento que provenía de la costa. Stuart Pot se encontraba despierto mirando por la ventana de su habitación, de hecho, ya hacía varias horas que se encontraba en esta misma posición. No sabía si era por el nerviosismo ya que se acercaba el primer día de clases, o por la pequeña migraña que le había estado molestando desde la madrugada. Fuera cual fuese el caso, este no parecía conciliar el sueño esa noche, por lo que se mantuvo despierto hasta que el sol tocó su rostro a través del vidrio.

Stuart procedió a levantarse de su cama, más por obligación que por tener ganas de hacerlo. Observó su propio reflejo en un espejo que tenía colgado en la pared. Pudo observar varios moretones y raspaduras casi cicatrizadas, en sus nudillos, rostro y partes de su pecho, brazos y hombros. Levantó sus labios esbozando una sonrisa para observar el interior de su boca, mostrando un par de dientes postizos en el frente de su dentadura. Suspiró al hecho y se dirigió hacia la puerta de la habitación para salir de la misma y dirigirse al baño del piso superior, donde él se encontraba. Pasó directamente al baño sin preguntarse si alguien estaba dentro, ni tocar la puerta para verificarlo, pues este sabía con antelación que nadie se encontraba dentro. Al pasar camino hacia la ducha para girar la llave del agua caliente de esta. Dejó que corriera el agua mientras cepillaba sus dientes en el lavamanos. Pudo observarse nuevamente en el espejo. Observó como sus ojos parecían más cansados de lo usual. Observó sus ojos. Especialmente el izquierdo, que se encontraba fracturado y manchado entre líneas y manchas rojizas color sangre. No podía apartar la mirada de su reflejo, no porque no quisiera hacerlo, sino porque no estaba seguro de que si lo que veía era producto de su imaginación. Ya fuera por no haber dormido lo suficiente como para sentirse completamente lúcido, o que los golpes que eran evidentes en su cuerpo le habían afectado el cerebro.

Se detuvo.

Sintió un escalofrío recorrer su cuerpo mientras se veía en el espejo del baño, algo diferente a lo que había sucedido al observarse en el de su cuarto. Sabía que era real. Sabía que nadie le jugaba una broma habiéndole derramado algún líquido extraño que pintara sus ojos. Dejó el cepillo a un lado sin completar la limpieza y tras quitarse la ropa interior, entró en la ducha cerrando los ojos, tomándose con ambas manos del cabello mientras se apoyaba de espaldas de la pared.

Estuvo aproximadamente media hora dentro de la ducha. Más mirando al vacío dentro de esta que propiamente bañándose. Al paso del tiempo cerró la llave y tomó una toalla que se encontraba apoyada en la parte exterior de la ducha, sobre un tubo clavado en la pared. Se secó con el mismo y se lo arropó en mitad de la cintura hacia abajo. Caminó de esta forma a su cuarto donde tomó su nuevo uniforme escolar para colocárselo y luego bajar hacia la primera planta de la casa.

El primer piso era bastante modesto. La entrada de la casa se encontraba frente a las escaleras que llevaban al piso superior. Desde la entrada de la casa, se podía ver el pasillo hacia la cocina al girar hacia la derecha. La cocina se conectaba con la sala de estar de forma que para llegar a una habría que pasar primero por la otra. A la derecha de la sala de estar se encontraba una puerta que daba hacia el garaje de la casa. Al fondo del pasillo entre las escaleras y la entrada hacia la cocina se encontraba la salida hacia la parte trasera de la casa que conectaba con un callejón trasero compartido entre varias casas de la zona.

La casa parecía abandonada, algo que aparentemente a Stuart no le extrañaba. Era bastante habitual para él encontrarse solo. No parecía preocupado ni interesado al respecto. Procedió a pasar hacia la cocina dirigiéndose hacia el mesón que se encontraba en el centro de esta. Stuart tomó con ambas manos una nota que se encontraba encima de esta, junto a un plato de cerámica en el cual se posaba una tostada junto a un par de huevos. Al lado de este, se encontraba una taza con café negro, que ya se encontraba frío por el paso de las horas desde que este fue servido.

Pequeño Stu, hoy debo trabajar hasta tarde. Te dejo esto para que desayunes. Mamá. -Era lo que la nota decía.

Stuart arrugó la nota y tiró la misma en el mesón. Se sentó en la silla próxima al plato y comió con bastante lentitud el pobre desayuno incapaz de llenar el estómago de un adolescente, pero es lo que había, y no tenía el dinero para comprar algo de comer afuera. Mejor con algo que con nada, eran probablemente sus pensamientos en ese momento.

Stuart salió de la casa, ya con su uniforme puesto, el cuál llevaba el escudo insignia de su instituto, Earls Hall High School. Se había colocado un parche blanco en su ojo lastimado para evitar que la luz penetrara en este, pues aún se encontraba bastante sensible a esta y podría causar daños que luego serían irreparables. Pudo haber tomado un bus para llegar más rápido, pero se sentía con ganas de caminar. O quizás no quería llegar temprano a clases, quizás ni quería ir, pero sentía cierta obligación en hacerlo. Después de todo, era el día en que estas comenzaban, y no podía vaguear en el primer día, o eso se repetía a sí mismo para convencerse de ir.

Las miradas lo acechaban. Stuart estaba hecho un desastre, moretones por todo el rostro, un parche en el ojo, nudillos rotos. Para la vista de cualquiera el peliazul era algún muchacho rebelde de alguna familia problemática. Ignoraba las miradas, como diciéndose en su interior que las plastas que lo rodeaban solo les gustaba chismear por no tener nada mejor que hacer.

En su camino se cruzó con un par de estudiantes de la Southend High. Uno de estos chocó de hombros con él, no a propósito, pues ambos venían distraídos. Esto sería suficiente para crear un conflicto entre ambos, algún cruce de palabras exaltadas probablemente, pero este no es uno de esos casos.

Cuando el estudiante de la Southend High miró a Stuart, simplemente se le quedó mirando. Cosa que Stuart también hacía. La diferencia era que mientras el estudiante desconocido le miraba con cierta impresión, terror y quizás algo de angustia, Stuart lo miraba de manera desafiante, esperando a que el chico le diera cualquier excusa para lanzarsele encima y arrancarle los ojos.

U-Uuh. Lo siento, ¿vale? Ha sido error mío -Dijo el estudiante que con cierta inseguridad en su voz se dirigía al peliazul, pero no pretendía demostrarla, manteniendo su voz serena hasta cierto punto

Stuart miró al estudiante con el que acababa de chocar. Su reacción le molestó un poco, como si hubiera preferido que este le insultara o buscara problemas. Sin embargo, ya el estaba hecho un desastre, no estaba en condiciones de involucrarse ni menos de iniciar una pelea a alguien que no pretendía buscarla. Solo se quedó ahí, mirándole fijamente. La mirada era fija e inquietante, no a raíz de gestos ni muecas, sino de lo fría que esta demostraba ser. Se dio la vuelta sin esperar más comentarios de los chicos del otro instituto y prosiguió su camino hacia Earls High.

Rato pasó antes de poder llegar a su lugar de destino. No parecía que Stuart hubiera contado los minutos pasados, despreocupado por la hora en la que estaba llegando. Earls High quedaba más o menos a un kilómetro de su casa, por lo que en una caminata normal, tardaría unos quince o veinte minutos en llegar. Pero dadas las circunstancias del camino y su propia falta de interés, tardó treinta y siete minutos en llegar a las puertas del instituto. Por suerte este no parecía estar tarde para la hora de entrada. Agradeció a su maldito insomnio por haberle sido de ayuda en algo, al menos.

Miró hacía las instalaciones desde la puerta, mientras otros estudiantes entraban y el simplemente se quedaba ahí, atontado, mirando hacía el vacío como solía hacer muy a menudo. Entre los estudiantes, habían grupos que caminaban hacia el instituto juntos. Vecinos, amigos del mismo instituto que se cruzaban en el camino. Todos de distintos cursos, años e incluso de edad. Pero si había algo que todos tenían en común, era las miradas que le clavaban a Stuart al verlo en frente del instituto mientras este parecía aún atontado por el edificio que tenía enfrente. Murmullos se hacían correr. Sobre el parche, su apariencia desastrosa, su cabello desarreglado y que estos asumían era pintado. Aún a pesar de todos los señalamientos y risas a su alrededor, Stuart no parecía escucharles, se quedó ahí por varios minutos mientras más estudiantes seguían pasando. Sabrá Dios lo que pasaba por su mente mientras observaba el edificio. Suspiró exhaustivamente mientras dirigía su mirada al frente con los ojos cerrados. Al abrirlos dio su primer paso...su primer paso dentro del lugar al cual llamaría Instituto de ahora en adelante.


Última edición por CruzCrew el Mie Oct 26, 2016 4:35 pm; editado 3 veces
Subir ^
Rave 16
nuev@


Reg.: 31 Mar 2016
star

Mensajes: 6
Género: Femenino
México


#2 Publicado: Mie Abr 06, 2016 12:09 am - Título del mensaje: Asunto Responder citando

me encanto, lo continuaras?
alabanza  alabanza  pop corn  pop corn
_________________
http://25.media.tumblr.com/tumblr_m33rfizCKo1rto006o1_500.gif
Subir ^
CruzCrew
nuev@
avatar

Reg.: 02 Jul 2014
starstarstar

Mensajes: 19
Género: Masculino
Ubicación: Feel Good Inc.
Venezuela


#3 Escribió el primer mensaje de este tema Publicado: Mie Abr 06, 2016 8:58 am - Título del mensaje: Asunto Responder citando

Eso pretendo. Ya estoy trabajando en el segundo capítulo.
Subir ^
Asuka Yagami
Murdoc Niccals
avatar

Reg.: 22 Mar 2010
starstarstarstarstarstarstar

Mensajes: 1756
Género: Femenino
Ubicación: Por aquí, por allá, en todos lados :D
México


#4 Publicado: Dom Abr 10, 2016 8:26 pm  Responder citando

................

Seamos mejores amigos
_________________



Subir ^
CruzCrew
nuev@
avatar

Reg.: 02 Jul 2014
starstarstar

Mensajes: 19
Género: Masculino
Ubicación: Feel Good Inc.
Venezuela


#5 Escribió el primer mensaje de este tema Publicado: Mie Oct 26, 2016 8:49 pm - Título del mensaje: Asunto Responder citando

Capitulo 2: Nada que aprender


—Stuart Pot, 16 años, transferido por... —la mujer se mantuvo en silencio durante unos segundos leyendo el reporte de traslado. Al terminar procedió a mirar a Stuart con aquella mirada que le hacía entender a Stuart que ella no estaba ahí para hacer amigos. Eso o que probablemente su marido llevaba días sin llevarla a la cama

Ah, esto si que es perfecto. No llevo ni una hora en este sitio y ya me tiene en la mira —Pensaba Stuart mientras con algo de ansiedad se trataba de mantener quieto en aquél asiento de cuero que rechinaba con el más mínimo movimiento.

Repasaba su mirada por sus alrededores, la oficina de la directora, para tratar de distraerse. No había nada espectacular al respecto, pero cualquier cosa era mejor que tratar de sostener un cruce de miradas con la mujer.

La oficina era bastante pulcra, de hecho. Había varias honorificaciones colgadas en la pared, diplomas y fotos con figuras públicas importantes. El escritorio era de una madera muy vieja pero pulida, el asiento de la directora era mas grande que esta, también de cuero, y frente al escritorio se encontraban un par de asientos pequeños. En uno de ellos se encontraba Stuart. Habían unas cuantas estanterías  en una de la esquinas de la habitación, diagonal a Stuart, en ellas pudo apreciar que reposaban libros y documentos.

—Ejem...—La directora se llevó la mano a la boca, tratando de llamar la atención de Stuart.
—E-Eh, ¿si? —Stuart giró rápidamente la cabeza hacia la directora, sin poder esconder su nerviosismo ante la situación.
—Stuart Pot, ¿sabes por qué te trasladaron a este instituto? —La directora juntaba sus manos, clavando su mirada en el pobre estudiante atemorizado, que sentía que una víbora le estaba mordiendo el cuello.

Stuart se mantuvo en silencio mirando a la directora, a lo que esta largó un leve suspiro a la par que masajeaba su entrecejo, levantando los lentes con los dedos al realizar dicha acción.

—Han pasado unos...dos o tres años desde la última vez que el PTEP había enviado a un estudiante a estas instalaciones.
—¿PTEP? —contestó Stuart
—El Programa de Transferencia de Estudiantes Problemáticos. No creo que necesite explicarte que significa eso.

Tras una pequeña pausa para tomar agua de un vaso de vidrio que se encontraba en el escritorio a su diestra, la directora procedió. Stuart no parecía calmarse menos con cada minuto que pasaba. Probablemente fuera su imaginación, pero este sentía que podía escuchar con total claridad la aguja al pasar los segundos.

—Durante la charla con los funcionarios del PTEP, me comentaron algunos detalles de tu situación familiar, y de lo que ocurrió que obligara tu traslado.

La cara de Stuart había cambiado un poco cuando esta hizo señalamiento sobre sus temas familiares. No parecía que le agradara el tema...mejor dicho, no parecía que le agrada que alguien ajeno hablara del tema.

—Independiente de la situación por la que hayas tenido que pasar, nuestro objetivo primordial como institución es la formación y reformación de los estudiantes. No le damos ningún trato especial a nadie, y esperamos que todas las normas sean cumplidas al pie de la letra.
—¿Cuál es el punto de explicarme esto? Si no cumplo, me expulsan, ya conozco las consecuencias.
—Ah, es cierto. Nadie te ha explicado como funciona el sistema aquí. Verás, este instituto no funciona con expulsiones. Cuando un estudiante no cumple con las normas, este lleva una penitencia, así que olvídate de hacer lo mismo en este instituto para ser transferido a otro y volver a hacer lo mismo. ¿Recuerdas lo que te dije? Formación y reformación es nuestro objetivo.
—¿Qué clase de penitencia? —preguntó Stuart un tanto perturbado
—No te preocupes, no es que te amarraremos a unas cuerdas y te daremos de latigazos en la espalda. Se trata de tareas que se te impondrán en caso de incumplimiento, pueden ser tanto tareas físicas como administrativas. No te molestes en divagar al respecto, si cometes alguna falta, entenderás de que se trata.

¿En qué clase de mierda militar me vine a meter? — Divagaba, a pesar de haber sido advertido de no hacerlo.

—Dentro de 15 minutos comenzará la primera clase. Te sugiero que te dirijas a tu salón. La señorita Clark afuera te llevará. Ahí verás clases de...matemáticas, ¿correcto? —giró su cabeza hacia la derecha para revisar los horarios de clases en el año de Stuart— Matemáticas, sí. Con el Señor Barnes.

Stuart se levantaba de la silla lentamente, como si toda la tensión sentida hace un segundo estuviera desvaneciéndose con cada movimiento. Se dirigió entonces hacia la puerta para salir de la oficina, cuando entonces la directora se dirigió hacia este nuevamente.

—Recuerda Stuart, estás en tu último año de secundaria. No cometas más errores. No hay muchos Institutos que estén dispuestos a aceptar a un estudiante problema.
—Pero usted dijo que no habían expulsiones en este instituto —giró su cuerpo en dirección a la directora y con una mirada incrédula replicó.
—Nunca está de más advertir. —al finalizar estas palabras, la directora tomó un bolígrafo y unos documentos que se encontraban en el escritorio y comenzó a escribir en ellos.

___________________________________________________________


Stuart se dirigió al escritorio de la secretaria, la señora Clark, como le había llamado la directora. Era una joven de unos aproximados 25 años. Rubia, de buen busto y delgada. Llevaba una camisa formal con los primeros dos botones abiertos, lo que dejaba notar un poco el ya recalcado busto de la chica, acompañado de unos jeans azules y unos tacones negros. Stuart se quedó mirando a la secretaria por unos segundos antes de poder pronunciar alguna palabra, probablemente dejando volar su imaginación, bueno, es un adolescente después de todo.

La señorita Clark había notado la presencia del joven, así que llevó su mirada hacia este. Notó que, al contrario que ella, este no estaba mirándola precisamente a los ojos.

—¿Necesita algo, joven? —dijo la secretaria, exclamando un poco para llamar la atención de Stuart.
—¿Eh? ¡Ah, si! Disculpe, la Directora me dijo que hablara con usted. Soy Stuart Pot, acabo de transferirme a este Instituto.
—Ah si, Pot. Claro, la Señora Cox me dio instrucciones de llevarlo a su salón de clases. Por aquí.

Así que Cox era que se llamaba la víbora esa —pensó, refiriéndose a la directora.

La secretaria se levantó de su asiento para proseguir a caminar por los pasillos del Instituto junto a Stuart, dándole una guía turística de los alrededores mientras iban de camino al salón del mismo.

Los salones eran muy destacables, como cualquier colegio o edificación Inglesa, la estructura tenía un estilo muy peculiar el cual hacia resaltar las edificaciones de Inglaterra. El piso era de cuadros negro y blanco, las paredes estaban cubiertas con lo que parecía ser un tipo de alfombra vinotinto que encajaba perfectamente con los marcos de las ventanas de color blanco. Se podían ver algunos recuadros en los pasillos de figuras históricas inglesas, como un cuadro con una fotografía en la cual se encontraban los fundadores principales de el instituto y algunas autoridades locales de la época.

—Hemos llegado. Aquí será donde verá clases este año, parece que sus compañeros ya se encuentran dentro, le sugiero que entre antes de que el profesor aparezca, es un tanto estricto.
—Muchas gracias. —dijo Stuart.
—No hay de que. —replicó, en un tono bastante seco.

Seguido de este corto cruce de palabras, la secretaria se regresaba en dirección a las oficinas administrativas. Stuart veía a la secretaria irse a través del pasillo mientras dejaba que volaran nuevamente sus pensamientos viendo la parte trasera de la secretaria, la cual no era tan resaltante como la delantera. Pero, como dije, es un adolescente después de todo.

Se dirigió a la puerta del salón, al cual entró sin dar mucha importancia. La mirada de los estudiantes se dirigieron hacia la puerta, pensando que sería el profesor Barnes el que entraría, pero quedarían estupefactos al ver a la persona que entraba, después de todo, tenía una presencia bastante escandalosa.

Murmullos se hacían correr en un salón tan pequeño con tan pocas personas. Después de todo, era un salón con apenas 13 estudiantes, contando a Stuart.

—Eh, ¿quién es? Está hecho un desastre. —dijo uno de los chicos reunidos en el grupo del frente
—Ssh. Te va a escuchar. Debe ser de otra escuela —exclamó al chico
—Creo que es un estudiante de Southend High. —contestó una chica en voz baja
—¿Por qué lo dices?
—Mi primo estudia ahí. Me contó algo de un tipo con cabello azul. Me decía algo de que estaba mal del coco.
—Buaah. ¡Que mal rollo! ¿Tu que opinas Noodle?

Una asiática de cabello corto, con un flequillo largo que le tapaba los ojos levantó la mirada hacia el grupo de muchachos al ser llamada por su apodo

—¿Qué opino de qué? Y ya para de llamarme así. —exclamó.
—¡De aquél tipo, de pelo azul! Y por favor, te llamamos así desde primaria.

Noodle largó un suspiro ante su último comentario, luego desvió su mirada hacia atrás, para nada discreta, mirando a Stuart.

Stuart se dirigió a un asiento vacío al final del salón, dejando a un lado sus pertenencias. Se recostó sobre el espaldar de la silla. Mantuvo su mirada sobre la mesa, una mirada bastante dispersa. No parecía notar que Noodle le miraba, o no le daba importancia

—Es algo raro, ¿qué pasa con él?
—¿No te da mala espina?
—No sé, no lo conozco. —desvió nuevamente su mirada hacia su mesa, leyendo algo que anteriormente había escrito
—Noodle siempre es así. —dijo, seguido de un suspiro
—Cierto, es un poco inútil preguntarle por estas cosas.

De un momento a otro el profesor entraría al salón de clases. Aquellos que estaban montados sobre las mesas se bajarían rápidamente, sentándose en sus asientos.

—La clase va a comenzar. —el profesor dirigió su mirada a Stuart —Stuart Pot, ¿correcto?

Stuart elevó la mirada hacia el profesor, asintiendo con la cabeza al ser pronunciado su nombre. Al son de las palabras del profesor, los estudiantes voltearon a ver a Stuart, todos menos Noodle, quien parecía estar en su propio mundo haciendo quien sabe que con un bolígrafo y un cuaderno.

—La Directora Cox me ha hablado de ti, espero que puedas llevarte bien con tus compañeros este año —dijo, recalcando la última parte.
—Sí señor. —replicó
—Por ahora, ¿por qué no te presentas? Algunos de estos estudiantes se conocen desde niños, así que no conocen caras nuevas.

Stuart dudaría por un segundo de las palabras del profesor, se sentía hostigado de alguna manera, aunque desde un punto de vista objetivo no creía que el profesor lo hiciera por ningún mal. Por ahora, era mejor hacer lo que el decía, así que se levantó de su silla para dar su discurso de presentación.

—Me llamo Stuart Pot, tengo dieciséis años. Debido a ciertas razones me trasladé de Southend High School para este último año.

La clase se mantuvo en silencio finalizado el discurso de Stuart, como si quedaran estupefactos de que, de hecho, el muchacho podía hablar.

—¿Es todo? —dijo el profesor

Stuart levantó la cabeza hacia este, abriendo los ojos un poco, no entendiendo la pregunta.

—Esperaba un poco más al presentarte, pero bueno, supongo que la intención es lo que cuenta. Empecemos con la clase. Stuart, puedes sentarte.

El profesor se volteaba para continuar con sus obligaciones, a la vez que Stuart se sentaba en la silla. Se escuchó de fondo a una chica decir ¡Te dije que era de Southend High! a lo que el profesor volteó por un momento. Todos mantuvieron silencio y continuaron con la clase. Stuart soltó un suspiro que variaba de sabor entre angustia y alivio. Su año acá no pareciera que sería fácil, y este era apenas el primer día.
Subir ^
CruzCrew
nuev@
avatar

Reg.: 02 Jul 2014
starstarstar

Mensajes: 19
Género: Masculino
Ubicación: Feel Good Inc.
Venezuela


#6 Escribió el primer mensaje de este tema Publicado: Dom Abr 09, 2017 10:35 am - Título del mensaje: Asunto Responder citando

Capitulo 3: Nombres nuevos.


Las clases estaban a medio día de terminar, pero no es como si Stuart hubiera prestado mucha atención a ninguna de las asignaturas. Pronto, luego de su llegada, los estudiantes comenzaron a dejar de divagar sobre la presencia de este y la clase seguía como si de un día común se tratase. Stuart estuvo toda la mañana apoyado sobre la mesa, sin esperar aprender demasiado sobre las asignaturas que estaba viendo.

Levantó entonces su mirada para poder observar lo que sucedía en su salón, estudiando con el único ojo que tenía libre, pues aún tenía el parche puesto, a los estudiantes del salón. Ninguno le parecía fuera de lo común, la mayoría le parecían conocidos de su mismo vecindario, o gente con la que había tenido algún que otro cruce de palabras.

En su mente lo único que podía pensar era en lo mucho que esperaba no tener problemas con ninguno de estos. Stuart no era precisamente alguien valiente, aunque si le tocaba defenderse, lo haría. Quizás gracias a esta actitud es que fue transferido al actual instituto.

Su celular comenzó a vibrar en su bolsillo, lo cual llamó su atención, dirigiendo la mirada hacia este y tomando el mismo. Chequeó este, revisando el mensaje.

Stu ¿cómo te va en ese instituto raro donde te mandaron? Avisame si nos veremos hoy.

El remitente era Paula. Su novia le había escrito.

No tenía muchas ganas de contestar el mensaje, así que simplemente guardó el telefono de vuelta en su bolsillo, apoyando nuevamente su cabeza contra el escritorio. Cuando hizo esto último, miró al frente, notando que una profesora le estaba observando.

Sintió un escalofrío recorrerle la espalda. Este instituto era muy estricto por lo que había escuchado de las mismas palabras de la Directora Cox; no quería saber de que se trataban los castigos y menos en su primer día ahí.

—Señor Pot. Este instituto no permite el uso de telefonos celulares. Considere esto como la primera y última advertencia. Se lo dejaré pasar esta vez pues acaba de ser transferido, pero no espere que se le concedan más oportunidades.

La clase volteó nuevamente a ver a Stuart. Este se sentía apenado por la atención dada y el regaño recibido. Sin embargo, lo único que hizo es asentir con la cabeza, sin dar lugar a alguna respuesta verbal. La profesora se volteó y siguió con la clase, al igual que el resto de la misma.

__________________

Las horas transcurrieron de forma lenta hasta el medio día, durante la hora del receso. Los estudiantes se levantaban con cierto ímpetu, buscando salir del salón lo más pronto posible para dirigirse a la cafetería escolar. Stuart, sin embargo, se quedó en su asiento. Pudo escuchar a algunos estudiantes hablar mientras salían del salón.

—¿Qué crees que vayan a servir hoy? —Dijo uno de los estudiantes, llamado Steven
—No lo sé. La comida de la cafetería no es precisamente gourmet. —replicó Samantha, una rubia de ojos verdes que hablaba con este.

Stuart levantó la mirada hacia estos mientras hablaban. Centró su atención en una chica que parecía ser asiática, que se encontraba con estos.

—¿Trajiste tu propia comida hoy, Noodle? —Dijo Samantha ante la muchacha asiática, que aún se encontraba sentada en su escritorio, acomodando todo dentró de su bolso.
—No...me levanté muy tarde y no tuve tiempo de prepararme nada. Me tocará comer lo mismo que ustedes.
—Lo dices como si fuera un castigo —dijo Steven, entre risas.
—Tu lo dijiste, ¿no? La cafetería es como comer de un basurero. —Replicó Noodle con una sonrisa.
—Eh, yo no dije nada. Sam fue la que dijo que "no era precisamente gourmet".
—Si si, podemos discutir que tan mala es la comida de la cafetería mientras vamos de camino hacia allá, ¿les parece? —Dijo Samantha a estos, mientras les palmeaba los hombros.

Steven giró su cabeza en dirección a Stuart. Ciertamente no esperaba que este les estuviera viendo. Por un momento dudo si debía acercarse a este, su apariencia no era algo que le brindara mucha confianza. Sin embargo, él no creía que el estudiante nuevo fuera tan peligroso como algunos rumores decían.

—Vayan ustedes adelante, yo las alcanzo en un rato. —Le dijo a estas mientras se acercaba a Stuart.

Sam' lo miraba atónito, mientras que Noodle miraba su acción con indiferencia. Sam golpeaba el hombro de Noodle, llamando su atención ante la acción de Steven. Noodle solo miró a esta con una cara extrañada, como si no entendiera porque tanto escándalo por el chico nuevo.

—¿Por qué armas tanto drama sobre el transferido? No es como si fuera un asesino serial, Sam. —dijo Noodle, mientras se dirigía a la salida del salón acompañado de esta.
—Se ve peligroso, no me agrada. Simplemente eso.
—Entonces no te acerques a él, solo deja de hacer tanto drama.
—No hago drama por él, hago drama porque siento que a Steven terminará con la cabeza en el inodoro si se acerca a él. —Replicó Samantha.
—Aún así, todo se trata de él. Solo ve y pídele su número. —Noodle rió, ya saliendo del salón.
—¿Q-Qué? ¡No me gusta el nuevo! —Samantha dijo, mientras trotaba detrás de Noodle.

Las voces dejaron de ser audibles dentro del salón, en el cuál solo quedaban Steven y Stuart, ambos con las miradas hacia la salida del salón. Steven giró su cabeza en negación con una sonrisa burlona un par de veces, luego se dirigió hacia donde Stuart estaba.

Stuart reaccionó de forma extraña, levantandose del asiento, colocándose completamente ergido, como si la presencia de Steven fuera una amenaza para él. Sin embargo, Steven no se daba cuenta de esto.

—¿Stuart, no? Soy Steven, es un placer.
—Un placer...igualmente. —Contestó Stuart, no muy convencido de la cortesía de su compañero.
—Oye, si te querías acercar podrías haberlo hecho. No es como que Noodle o Sam te fueran a comer —rió Steven ante su propio comentario.

Stuart fingió una sonrisa por educación, realmente no entendía la gracia del chiste.
—No es nada como lo que piensas. Simplemente estaba viendo en esa dirección, es todo. —contestó Stuart.

Hubo un pequeño silencio incómodo entre los dos durante unos segundos. Steven buscaba cualquiera excusa para que este hablara, así que se dispuso a tocar el tema que todos querían saber.

—Así que...¿por qué te transfirieron? —Preguntó Steven de una forma muy casual, tratando de romper el hielo.

"¿En serio? ¿eso es lo que me querías preguntar?" Pensó Stuart. Realmente era un tema que le tocaba un nervio, se sentía incómodo hablando de ello.

Stuart largó un suspiro, bajando la cabeza un poco mientras se agarraba la misma. Parecía que la migraña estaba volviendo.

—Me metí en un pelea y fui expulsado. —Contestó Stuart de forma seca.
—Oh, lo siento, ¿es un tema delicado?
—No, que va, ¿qué te hace pensarlo? —replicó Stuart con sarcasmo; la migraña lo estaba colocando de mal humor.

Steven se rascó la cabeza ante el último comentario de este.

—Escucha, lo siento, ¿vale? No sabía de que otra cosa hablarte. No es como si pudiera iniciar una conversación hablándote del clima. Quedaría como un estúpido. —Dijo Steven
—Bueno, no quedaste precisamente bien preguntándome por qué me trasladaron, ¿no?
—Touché. —replicó Steven con una sonrisa. —En fin, ¿quieres ir a la cafetería con nosotros? Puedo introducirte a las chicas.
—No, creo que iré a la enfermería. No me siento muy bien. —dijo Stuart mientras se levantaba, aún tomándose de la cabeza.
—¿Te duele la cabeza? Puedo llevarte hasta allá. De todas formas queda de camino a la cafetería.
—Vale, vale. Gracias. —Dijo Stuart, sonriendo amablemente a este.
—No hay de que, vamos a estudiar este último año en el mismo salón, deberíamos llevarnos bien al menos. —rió ante su propio comentario.

Ambos salían del salón compartiendo algunas palabras como de donde eran y ese tipo de cosas comunes que la gente se suele preguntar al conocerse. Steven dejó a Stuart en la enfermería, despidiéndose de este, señalandole como llegar a la cafetería por si quería reunirse con este más tarde. Stuart asintió al mismo, despidiéndose de vuelta y entrando a la enfermería.

Dentro, le explicó a la enfermera su situación con las migrañas, y que habría olvidado traer sus pastillas al instituto ese día. Esta le cedió unas a Stuart y le dejó quedarse por un rato a descansar.

La enfermera veía la apariencia de Stuart intrigado. A pesar de que el uniforme le tapaba algunas raspaduras y moretones, habían algunas que aún estaban visibles. Esta observaría sus nudillos, los cuales se encontraban rotos y lástimados. Quizás el baño de la mañana haya levantado la costra y estos se encontraban abiertos nuevamente. La enfermera tomó agua oxigenada y unas gasas, acercándose a este con una sonrisa.

—Deberías tener más cuidado con tus heridas y tratar tu cuerpo de mejor forma. Se podrían infectar. Deja que te cure. —Dijo esta con un tono bastante amable a Stuart.
—G-Gracias. —Stuart asintió a la enfermera.

Esta era quizás la primera persona que no lo juzgaba por su apariencia desde que llegó al instituto. Se sentía bastante tranquilo mientras se encontraba ahí.
Después de algunos quejidos de dolor y de que la enfermera acomodara los vendajes de Stuart, este salió hacia el pasillo con un "Gracias".
Tomó su teléfono del bolsillo, y buscó el mensaje que Paula le había escrito.

"Lo siento. Estuve ocupado durante la mañana, apenas ahora consigo algo de tiempo para escribirte. Te veo a la una en el lugar de siempre. Yo veré como hago para escaparme." —Escribió Stuart en un mensaje hacia Paula. Lo envió.

Regresó a su salón nuevamente, tomando su mochila, la cual en realidad no tenía ningún cuaderno, libro. Bueno, sí tenía uno, pero no lo usaba para la escuela.

Stuart salió al jardín del instituto, el cual exploró con algo de detenimiento, buscando una salida del lugar. No podría salir por la puerta principal, había un guardia que detendría a quienes quisieran irse sin un permiso.

Notó entonces, entre la reja del jardín, dando hacia la parte trasera del instituto, que esta se encontraba rota. Como si alguien la usara para escabullirse del instituto. Aprovechó su oportunidad, tirando el bolso primero y luego saliendo él. Se levantó, tomó su mochila y se dirigió a la calle principal para reunirse con Paula.
Subir ^
Mostrar mensajes anteriores:   
Responder Página 1 de 1
Horas en GMT - 5
Ir a:  
NO puedes: crear mensajes/responder temas/editar tus mensajes/borrar tus mensajes/votar en encuestas -> Regístrate/Conéctate
Volver a Fan-Fiction
Geek Domains

Crear foro gratis | Staff del foro | Reportar abuso | Cookies | Powered by phpBB/Sopel